La inconformidad del magisterio volvió a tomar las calles. Integrantes de la Sección 34 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) instalaron un plantón en Plaza de Armas y tomaron las instalaciones de la delegación del ISSSTE como parte de una jornada nacional de protesta para exigir la abrogación de la reforma al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado aprobada en 2007.


La movilización forma parte de una serie de acciones impulsadas por docentes que consideran que dicha reforma modificó las condiciones de jubilación y pensiones en perjuicio de miles de trabajadores del sector público, además de abrir paso a un sistema que, aseguran, ha deteriorado la calidad de los servicios médicos.


Sin embargo, más allá de la exigencia nacional, los maestros zacatecanos también aprovecharon la protesta para visibilizar problemáticas que enfrentan diariamente en la entidad. Entre ellas destacan las deficiencias en la atención médica, la falta de especialistas, el desabasto de medicamentos y las dificultades para acceder a tratamientos oportunos.


Sandra Cecilia Ambriz, integrante del Comité Ejecutivo de la Sección 34 del SNTE, señaló que el sindicato ha sostenido reuniones constantes con autoridades del instituto para plantear diversas necesidades, aunque hasta ahora no han encontrado respuestas satisfactorias.


Uno de los principales reclamos tiene que ver con las condiciones de salud de los trabajadores de la educación, quienes en muchos casos enfrentan enfermedades o padecimientos que impactan directamente su desempeño laboral. Según explicó, algunos docentes han solicitado cambios de adscripción para trabajar más cerca de sus lugares de residencia o en condiciones más favorables, pero dichos trámites suelen ser rechazados bajo argumentos normativos.


La dirigente sindical afirmó que, si bien reconocen la existencia de reglas administrativas, también consideran necesario que prevalezca un enfoque humano que permita a los trabajadores desempeñar sus funciones de manera digna y sin poner en riesgo su salud.


Otra de las preocupaciones es la saturación de los servicios médicos. Los docentes demandan una reducción en los tiempos de espera para consultas especializadas y una mejora general en hospitales del instituto, particularmente en regiones donde las quejas de los derechohabientes son constantes.


El tema más sensible, señalaron, es el desabasto de medicamentos e insumos para tratamientos especializados. De acuerdo con los manifestantes, existen dificultades para acceder incluso a medicamentos básicos, mientras que pacientes con enfermedades de alta complejidad, como algunos tipos de cáncer, enfrentan obstáculos para recibir tratamientos completos y oportunos.


Aunque el ISSSTE y representantes sindicales han instalado mesas de diálogo y acordado mecanismos de comunicación con los usuarios, como la creación de la figura del Aval Ciudadano, los maestros consideran que los avances han sido insuficientes y que aún persiste resistencia en algunas unidades médicas para atender las demandas de los derechohabientes.


Con estas acciones, el magisterio busca mantener la presión sobre las autoridades federales y estatales, insistiendo en que la discusión sobre la reforma del ISSSTE no solo involucra pensiones y jubilaciones, sino también el acceso a servicios de salud de calidad para miles de trabajadores y sus familias.

Deja un comentario

Tendencias

Descubre más desde Panorama 365

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo